San José Vaz

Presbítero de Goa, apóstol de Sri Lanka · Fiesta: 16 de enero

San José Vaz
St Joseph Vaz, apostle of Sri Lanka, portrait by a contemporary painter, early 18th century. Public domain, via Wikimedia Commons.
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Palabra de Dios

📖 Isaías 52,7

Vida

José Vaz nació el 21 de abril de 1651 en Benaulim, en Goa, en una familia católica de lengua konkani. Estudió con los jesuitas y en la academia de los dominicos de Goa, y fue ordenado sacerdote en 1676. Era conocido por su predicación y por su amor a los pobres, y se consagró personalmente a María como su siervo.

En 1681 fue enviado a Kanara, en la región de Mangalore, donde los católicos estaban divididos por una dolorosa disputa entre dos jurisdicciones eclesiásticas. José trabajó con paciencia por la paz y por el bien del pueblo. Al volver a Goa se unió a una nueva comunidad de sacerdotes goanos que seguía la forma de vida de san Felipe Neri, el Oratorio de la Santa Cruz de los Milagros, y llegó a ser su superior.

Supo que los católicos de Ceilán, la actual Sri Lanka, habían quedado sin sacerdotes: los gobernantes holandeses de la costa eran calvinistas y prohibían el culto católico. En 1686 salió en secreto de Goa con un compañero, viajando como un pobre jornalero, y llegó a Jaffna en 1687. De noche iba de aldea en aldea, confesando, celebrando la Misa a escondidas y fortaleciendo a los fieles. En 1692 fue a Kandy, la capital del reino cingalés independiente, donde estuvo preso durante un tiempo como presunto espía.

Una vez liberado, se le permitió trabajar en el reino de Kandy. Atendió a los enfermos durante una epidemia de viruela, escribió y adaptó con sus compañeros oraciones y catecismos en cingalés y en tamil, y trajo a otros sacerdotes del Oratorio de Goa. Murió en Kandy el 16 de enero de 1711, después de haber reconstruido la Iglesia católica en la isla. El papa Juan Pablo II lo beatificó en Colombo en 1995, y el papa Francisco lo canonizó también en Colombo el 14 de enero de 2015.

Enseñanzas

Ir adonde nadie va

Fue, con gran riesgo, a un pueblo que no tenía sacerdotes.

Constructor de paz

En Kanara trabajó para sanar la división entre los católicos.

El Evangelio en la lengua del pueblo

Enseñó la fe en cingalés y en tamil.

Servicio a los enfermos

Cuidó de los moribundos durante una epidemia.

Relatos

El sacerdote disfrazado (historia)

Para entrar en Ceilán sin ser descubierto, José viajó como un pobre jornalero y se trasladaba de noche de una familia católica a otra, llevando consigo lo necesario para celebrar la Misa.

Prisionero en Kandy (historia)

En 1692 fue arrestado en el reino de Kandy como presunto espía portugués y retenido durante un tiempo. Aprovechó ese periodo para aprender el cingalés y para orar, y más tarde se le permitió trabajar libremente.

La lluvia en la sequía (tradición)

Relatos conservados por los oratorianos cuentan que, durante una grave sequía en Kandy, José oró públicamente y cayó la lluvia, y que después de esto el rey le permitió predicar.

Homilía

1. Pies que traen buenas noticias

Caminó de aldea en aldea por Cristo.

2. Un pastor para los abandonados

Fue hacia católicos que se habían quedado sin sacerdotes.

3. Un misionero indio

Un hijo de Goa se convirtió en apóstol de una tierra vecina.

Queridos hermanos y hermanas, san José Vaz fue un sacerdote de Goa, un hijo de la India. Podría haberse quedado en su tierra, respetado y tranquilo. Pero supo que los católicos de Ceilán llevaban años sin sacerdotes, porque los gobernantes de allí prohibían el culto católico.

Así que en 1686 partió en secreto, vestido de pobre jornalero, y pasó a la isla. De noche caminaba de aldea en aldea, celebrando la Misa a escondidas, confesando y bautizando a los niños. Dice el profeta: qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz (Isaías 52,7). Los pies cansados de José eran hermosos a los ojos de Dios.

Lo arrestaron y lo encarcelaron como espía. No se rindió. Aprendió la lengua del pueblo, cuidó a los enfermos en una epidemia y dio a la gente oraciones y enseñanza en cingalés y en tamil. Cuando murió en 1711, la Iglesia de Sri Lanka había vuelto a la vida.

José Vaz nos recuerda que la India no es solo una tierra que recibe misioneros, sino también una tierra que los envía. Oremos por todos los misioneros, especialmente por los que salen de la India, y preguntémonos: ¿quién a mi alrededor no tiene pastor, y cómo puedo llevarle a Cristo? Amén.

Oración

Señor Dios nuestro, tú hiciste de san José Vaz un mensajero incansable del Evangelio para el pueblo de Sri Lanka; por su intercesión, danos valor para llevar tu amor a todos los que viven sin pastor. Amén.